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6 ago. 2008

Dona sangre: El proceso de la donación

Una vez pasado el reconocimiento médico, y resultando que eres apto para donar, pasas a la siguiente fase.

Te dan tu bolsita nueva y estéril, y te tumbas en una camilla. Como el brazo en el que haga la punción no podrá levantar pesos en un par de horas, normalmente te darán a elegir que brazo quieres.
Ahora se realiza la punción. Como el volumen que se extrae es considerable, la aguja tiene un calibre mayor que el que estamos acostumbrados, pero no duele ni molesta más que un análisis rutinario (incluso hay quien diría que menos. Yo, por ejemplo).

Y por tu parte ya está, relájate y si te da cosa ver la sangre, no mires. Si te apetece puedes darles conversación al personal médico.

Según el calibre de la vena, la donación puede durar entre 10 y 15 minutos. Generalmente antes de hacer la donación (esto es, antes de que la sangre entre en la bolsa), se extraen unas muestras piloto, que son los tubos con los que luego se harán los análisis pertinentes.

Aunque hayas optado por no darles conversación a las enfermeras, ellas sí te darán conversación a tí de vez en cuando, preguntándote si estás bien o si notas algo raro (lo normal es que no pase nada, pero si pasa, mejor haber preguntado).

Una de esas cosas que puede pasar el el llamado síndrome vasovagal, que en este caso es una reacción del cuerpo a la pérdida de sangre que da lugar a bajadas de tensión y mareos, principalmente provocado por el miedo a sufrir mareos (aunque puede haber otras causas, esta es la principal). Como véis es algo que se autoalimenta y lo mejor para evitarlo es estar tranquilo. Además ante el primer síntoma, la donación se detrendrá, ya que el personal está pendiente.

Una vez terminado el proceso hay que tomar unas pequeñas precauciones. No fumar en las dos horas posteriores (la mayoría de los demayos postdonación se deben a que el donante fumó al poco tiempo), beber abundante líquido (como mínimo una cantidad igual a la de sangre donada), no beber alcohol, no hacer ejercicio intenso ni manejar maquinaria pesada antes de 12 horas, y no coger peso con el brazo de la punción para evitar que salga un hematoma.

La verdad es que es algo bastante sencillo que quita muy poco tiempo. La sangre es un elemento muy complejo que no puede fabricarse, pero vital, y la única forma de conseguirla es mediante la donación. Una operación sencilla puede necesitar unas seis unidades de sangre, pero un enfermo de leucemia puede necesitar 250 unidades al año.
Se considera aceptable que haya 50 donaciones por 1000 habitantes. Si tenemos en cuenta que los donantes habituales donan como máximo tres o cuatro veces a año (no se les permite más), y que los centros están siempre pidiendo que se done porque están al mínimo, algo falla.

Otra cosa es el espíritu solidario que aparece tras una catástrofe. La semana siguiente al 11 de marzo de 2004 los centros de transfusiones se colapsaron porque todo el mundo quería ayudar como fuera posible, y el hecho desde luego que se agradeció. Sin embargo un par de meses después la euforia solidaria se había olvidado, y los centros volvieron a necesitar sangre con urgencia, pero la respuesta no fue como dos meses antes ni mucho menos.


Así que si finalmente te decides a donar, no olvides que sangre se necesita todo el año. Además de que puedes donar otras cosas, como plaquetas o médula ósea.