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18 abr. 2007

Competitividad

El pasado fin de semana participé en mi primer campeonato de baile deportivo.
Como era mi primera competición y sabía que no iba a ganar, no me preocupé por ello e intenté disfrutar de la competición lo que pude.

Sabía que no quedaría mas allá del tercer puesto, salvo que las parejas que iban a estar por delante de mí tuvieran un fallo muy gordo, como que se emborracharan antes de salir a pista. Cosa que, obviamente, no sucedió.

Viendo estos resultados, y comparándolos con el patinaje llegué a la conclusión de que existen dos maneras de ganar, por méritos propios o por fallo ajeno.

Actualmente, y vistos los mundiales y europeos, cualquiera que haga un programa limpio puede ganar. Así que tampoco merece la pena hacer predicciones.
Antes, con el antiguo sistema de puntuación (el 6.0, del que hablaré) podías fallar y sin embargo remontar un programa si sabías improvisar.
Ahora parece que un fallo es insalvable, no sólo por la mala nota en el elemento fallado, sino porque si es una caida, además deduce, así que queda más retrasado en puntuación.

Y entre dos programas limpios, será el mejor el que gane, como debe ser.

Aunque todo el mundo quiere ganar. Si sabes que no eres el mejor pero quieres ganar ¿subconscientemente estarías deseando que tu rival falle? Piénsalo.
Si es de forma consciente es posible que no ames el deporte como deberías. El deporte implica superación, pero de uno mismo. Sólo cuando venzas las barreras que tú te pones, serás libre para poder superar cualquier cosa.

En este sentido me gustaba mucho un anuncio de un coche (no se cual, porque de los anuncios de coches nunca me acuerdo de la marca anunciante) en el que salían Iker Casillas y Ronaldiño, cada uno en frente del otro, uno tirando a puerta y el otro intentando parar el balón, y cada uno pensando en como superarse a sí mismo para la próxima vez. Creo que expresaba muy bien el significado de la palabra deporte.