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5 sept. 2008

Patinaje sincronizado


Una de las disciplinas más espectaculares y más desconocida en España es el patinaje sincronizado.

Llamado en sus orígenes patinaje de precisión (y así se sigue llamando en ruedas, creo), el primer equipo, The Hockettes, se formó en la universidad de Michigan en 1956 para actuar en los intermedios de los partidos de hockey sobre hielo. Eran como una especie de majorettes sobre patines.

Poco a poco se fueron creando más equipos y haciendo rutinas más complicadas, hasta que en 1976 se organizó la primera competición internacional entre Estados Unidos y Canadá.





La disciplina consiste en que los entre 8 y 20 patinadores patinen como una unidad. Se requieren habilidades de patinaje como deslizamiento, pasos y filos, aunque últimamente se han añadido elementos de dificultad como piruetas, saltos de más de una vuelta, elevaciones, trabajo de parejas, etc. que se pueden incluir siempre que no haya individualismos, es decir, que tiene que haber un mínimo de patinadores haciendo lo mismo de modo sincronizado.

Al principio se llamaba patinaje de precisión porque se prestaba mucha atención a las formaciones. Los jueces prestaban mucha atención a que las lineas fueran rectas, los espacios entre patinadores fueran uniformes, los patinadores fueran a la misma velocidad, etc. Ahora también, pero al incrementarse la dificultad de los pasos hace que estos aspectos sean más difíciles de mantener.

La unión internacional de patinaje (ISU) acogió por primera vez unos mundiales en el año 2000, aunque anteriormente ya se celebraban independientemente. Y al igual que el resto de disciplinas, existen varias categorías (novice, junior, senior, etc), y en las competiciones los equipos deben preparar un programa corto, más técnico, y otro libre.

Aunque es practicado mayoritariamente por mujeres, es un deporte mixto, así que de vez en cuando se ve algún que otro chico.




Esta disciplina ha crecido en popularidad debido principalmente a que permite a patinadores de cualquier edad y nivel la posibilidad de competir (claro que en los países donde se practica esta disciplina también los patinadores individuales también tienen esas condiciones, pero eso es otro tema del que ya hablé un poco en su día de lo que pasa en el hielo en España y tal vez siga hablando).

Artísticamente, al principio parecía bastante ortopédico, ya que como se necesita igualar la velocidad de los movimientos, el patinaje perdía fluidez. Pero eso es algo que últimamente se está puliendo sobre todo en entre los mejores equipos.

Los vídeos que acompañan este texto son los programas libres del campeonato del mundo de 2007 de los equipos de Canadá 1 (bronce), Estados Unidos 2 (plata), y Suecia 1 (oro).

Otra cosa que me gusta es que los equipos no se crean artificialmente para la selección de un país, como ocurre en otros deportes de equipo (piensa en cualquiera), sino que un equipo se presenta a las competiciones nacionales y si gana ese es el equipo que representa a su país en primer lugar, y si queda segundo, se presenta como el equipo 2 de ese país.

Por último decir que me encanta esta disciplina desde que pude ver los mundiales de 2002 (desde entonces no he vuelto a saber que se emitiera en España, menos mal que existe internet), y que me encantaría que se formara algún equipo sobre hielo aquí (creo que sobre ruedas hay bastantes, pero casi no tengo información sobre el patinaje sobre ruedas).

Y bueno, si a algún madrileño de nivel medio le interesara formar un equipo, que sepa que ese ha sido mi sueño desde que ví dicho mundial. No tendría más que dejarme un comentario y ya veríamos que se puede hacer.

2 sept. 2008

Cultivando campeones

Ha pasado la fiebre olímpica, y llega el análisis de los resultados obtenidos. No he seguido las olimpiadas día a día, pero dicen las malas lenguas que España ha sido un desastre en atletismo y natación (se referirán a las carreras, porque en sincronizada no ha podido ir mejor).

La verdad es que no sé que pasa con el deporte en este país. No se invierte en crear cantera, no se invierte en ayudar a que los clubes pequeños tengan instalaciones donde puedan entrenar, y luego se pretende que se gane todo lo habido y por haber.
Que sí, que las becas ADO están muy bien, pero no son lo único que debe hacerse para crear campeones.

Hoy me han contado una analogía sobre esto (la he modificado un poco). Uno puede ir por el campo y encontrarse una planta de trigo silvestre y regarla. Es lo que hay y has tenido suerte de encontrarla, y si quieres comer no te queda otra que cuidarla mucho, independientemente de la calidad del trigo que te dé. O puedes dedicar tus esfuerzos a cultivar un campo de trigo, y una vez llega la hora de la siega, puedes elegir los granos de mejor calidad, ya que tienes muchos. Por supuesto la segunda opción cuesta más esfuerzo, pero si uno pretende comer a base de tener suerte en sus paseos por el campo acabará desnutrido.

Y lo que se estila ahora mismo en el deporte español es la suerte. Los deportistas se afanan en crecer en medio de un campo desolador, y solo los que más destaquen recibirán agua. Y con eso no obtendremos los mejores deportistas que podemos obtener.

El problema está en la mayoría de los deportes, pero sobre todo se da cuando el deporte es caro. Por ejemplo el deporte que ocupa este blog.

Porque no nos vamos a engañar, el patinaje es un deporte caro. Lo que más lo encarece es no puede practicarse en cualquier parte, se necesita hielo. Y en España no se nos congelan los lagos como en los países nórdicos en cuanto deja de hacer sol. Una pista de hielo es una nevera enorme, cara de mantener. Por tanto, alquilar una pista para poder practicar es caro.

La supervivencia de los clubes depende de que puedan pagar el alquiler del hielo. Y la mayoría de los clubes pretende hacerlo sin arruinar a sus socios. Pues bien, de los cinco clubes que el año pasado participaron en campeonatos madrileños (Igloo, Circus, Boadilla, SportHielo y Legahielo), dos de ellos se han disuelto por no disponer de hielo.

A uno de ellos, su ayuntamiento ha dejado de subvencionar la pista donde entrenaban y ésta ha cerrado (no me sé muy bien la historia, así que si algún afectado por el cierre lee esto y quiere dar una versión mejor, su comentario será bienvenido); y el otro simplemente ya no era bien recibido en la pista donde entrenaba, y ante la imposibilidad de conseguir una cuota razonable, han decidido disolverse.

Los clubes que han sobrevivido esta temporada son los que o bien están atados a una pista, con la que tienen acuerdos sobre horas y precios de hielo, o bien los que no tienen nigún problema de dinero.

Que un club desaparezca es una verdadera lástima, sobre todo para la calidad deportiva de un país. A más clubes, más competencia, y a más competencia, los mejores serán los mejores posibles. Aunque siempre puede haber suerte, lo mejor es conseguir las cosas con esfuerzo y trabajo. Y esto va tanto por los patinadores, pero sobre todo a federaciones y consejerías de deportes y a quien corresponda hacer algo al respecto.