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7 feb. 2007

"Si a los dieciseis años no tienes el doble axel, retírate"

Me da mucha pena ver que un patinador joven, y además bueno, lo deja. Y mucha más pena me da cuando la causa es porque se ve superado por otro patinador.
En una conversación con otros patinadores salió el tema de que una pequeña promesa del patinaje, de doce años, había sacado el doble axel. Y yo me alegré mucho por ella.
Para los que no entiendan de patinaje, el doble axel es un salto que más o menos marca la diferencia de nivel entre la segunda categoría, y la primera o categoría internacional (ISU).

A su vez nos enteramos de que otra patinadora lo había dejado. Al preguntar la causa, se nos dijo que fue porque la pequeña promesa había sacado el doble axel. Es muy probable que hubiera otras causas, y espero que fuera así, porque si no es muy triste.

Se supone que se practica un deporte (éste en particular) porque te gusta, por superarte a ti mismo. Alguien me dijo que algo que no es difícil, no es divertido. Y estoy de acuerdo. Yo patino porque me supone un reto, no para ganar medallas. Y si alguien piensa que va a llegar a algo en el mundo del patinaje, mejor que se lo piense dos veces. En este país es muy difícil.
A lo más que se a podido aspirar es a ser campeón de España, y a una vigésimo algo plaza en una competición internacional. Salvo alguna excepción, por supuesto.

Luego está el tema de la edad. Yo empecé a patinar a los 16 años, edad a la que se retiran los patinadores en España generalmente. A esa edad podía saber qué era lo que quería hacer, y no tenía que depender de mis padres para ir a la pista.
Desde luego aún no he pensado en la retirada, todavía me queda mucho por aprender. Algo muy malo tendría que ocurrirme para que lo deje. Ahora tengo 22 años y aún no tengo todos los dobles ¿y qué? ya los sacaré.

Pero me duelen las opiniones como las del título. Me duele que sea una opinión generalizada, las personas mayores (parece que tengo 95 años) no cabemos en este mundillo. Posiblemente este año no pueda ni competir, porque quieren quitar
la categoría "veteranos" de las competiciones regionales.
Si fuera yo sola todavía, pero somos bastantes los mayores de 18 años a los que nos gusta patinar y que queremos demostrar en una competición lo que sabemos hacer.
En la última competición con categoría "veteranos", el campeonato de Horaleza en Madrid, pude ver el mismo nivel o mayor que en categorías superiores pero de patinadores más jóvenes, y esto me parece injusto.

Pero ésto no ocurre sólo en mi categoría. La categoría senior 2ª está casi desierta. No se les apoya, y así ¿cómo va a haber alguien en la categoría senior ISU o absoluta? Ahí sólo están los que fueron junior ISU y se hicieron mayores, porque de la otra forma, que es pasando de senior segunda a ISU, se te quitan las ganas.
La categoría senior 3ª o senior regional, creo que ni existe, porque muchos de los veteranos tienen nivel más que necesario para estar ahí, si lo comparamos con el de otras categorías regionales.

En otros países hay una modalidad de patinaje que es el patinaje adulto (adult skating) para personas que empezaron tarde, o que lo dejaron y quieren volver con edades entre los 28 y los 71 años. Pero aquí nunca la he oido ni mencionar.

1 feb. 2007

Peces

Hay dos maneras de desplazarse sobre el hielo. Sobre los dos pies y sobre un pie. Luego hay una tercera que es con cualquier otra parte del cuerpo distinta de los pies, pero ésta última la evitaremos lo más posible.

Muy pocas veces se utilizan ambos pies a la vez para patinar. Siempre hay una pierna base, que es la que patina y una pierna libre que es la que no patina en ese momento. Una de esas veces, es al hacer los llamados peces o limones.

El movimiento parece muy sencillo: alejar y acercar los pies dibujando en el hielo la forma de un limón.
Cuando se practican por primera vez, uno se da cuenta de dos cosas.
La primera es que no teníamos las piernas lo suficientemente flexionadas, y la segunda es que existen unos músculos llamados adductores que sabíamos que estaban ahí, pero no sabíamos para que servían.

Vamos a ver cómo se hace.
Nos colocamos en la postura básica con los pies juntos. Que las rodillas estén dobladas es muy importante.
Separamos las puntas de los pies en primer lugar y después comenzamos a abrir las piernas. Un inciso: piensa bien lo que estás haciendo. Debes controlar el movimiento. Hasta aquí el movimiento es muy sencillo y las piernas se van casi solas, además estamos avanzando.
Vamos a procurar que el movimiento del cuerpo sea sólo hacia adelante, y no de arriba a abajo. Para ello, a medida que abrimos las piernas estiraremos las rodillas sin llegar a estirarlas completamente. Como se supone que hemos controlado el movimiento, hemos hecho el paso corto y no tendrán que estirarse mucho.

Ahora llega lo divertido. Apuntaremos con las puntas hacia dentro y juntaremos los pies. Es aquí donde conoceremos a nuestros amigos los adductores. Hay que hacer mucha fuerza para cerrar las piernas. Ayuda mucho el ir doblando las rodillas y así llegar a la postura básica otra vez.
Cuando lo hayamos conseguido, habremos dibujado sobre el hielo un limón. Después volveremos a empezar separando de nuevo las puntas de los pies.

Cuando hayamos adquirido destreza con los peces, podremos incluso coger velocidad con ellos. Pero no nos acostumbremos, porque sólo son un paso previo para aprender otras cosas más complicadas y posiblemente no los volvamos a usar.