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29 nov 2007

Exhibición de Navidad

Si no tienes nada que hacer el 18 de diciembre (martes), puedes acercarte al pabellón de hielo Francisco Fernandez Ochoa, en Valdemoro.

El Club legahielo está preparando su exhibición de Navidad, en el que versionará sobre hielo distintos éxitos de los musicales de películas y teatro.


Los chavales (y sus padres) están trabajando duro para que todo salga bien.

5 oct 2007

Patinaje y televisión

Muchas veces es tan difícil ver patinaje en televisión, sobre todo si sólo dispones de la televisión analógica terrestre de toda la vida, que uno aprende a disfrutar de cada momento de patinaje que echan por televisión. Aunque sean apenas veinte segundos y la pareja del patinador sea un frigorífico.



Ahora que he descubierto cómo poner vídeos, de vez en cuando pondré algún anuncio de patinaje que haya salido. Suelen estar graciosos.

Mención aparte se merece el protagonista del anuncio, David Sánchez (el frigorífico no, el otro). Es un patinador al que siempre he admirado desde que comencé a patinar y le veía entrenar desde lejos, y que desde que le vimos en ese buen (aunque mal planteado) programa llamado "Desafío bajo cero" le había perdido la pista. Algún día os contaré mis impresiones sobre ese programa.

20 sept 2007

Tu espacio, mi espacio

¿Sabéis por qué a la gente no le suele gustar ir en transporte público? Porque en hora punta van como sardinas en lata. Y cuando uno va como sardina enlatada, le falta el espacio, siente que no puede moverse con libertad sin darle un codazo al de al lado.

Se dice (a mí me lo dijo un biólogo del zoo) que los peces de acuario crecen menos que los que están en mar abierto, porque notan las paredes de la pecera. Tienen un sexto sentido llamado línea media, que es el que permite que los bancos de peces se muevan todos al unísono, pero también hace que se agobien por las paredes del acuario.

Los seres humanos no tenemos línea media. Pero sí tenemos visión periférica, o comúnmente llamado rabillo del ojo.

Y es que en un deporte en el que tienes unas cuchillas ancladas a los pies y en el que los desplazamientos son (o deberían ser) a gran velocidad, la falta de espacio puede suponer un gran problema. No solo por que puedes arroyar a alguien, o ser arroyado, sino por que el miedo a que eso pase resta concentración.

Por eso yo creo que es importante seguir algunas pautas en un entrenamiento.

A la hora de entrenar saltos, la rutina suele ser coger velocidad alrededor de la pista, y saltar en un lado, y generalmente todo el mundo salta en ese lado. Así que por favor, evita los apelotonamientos. No son buenos para nadie. El entrenador no podrá ver con claridad, y no podrá corregir bien. Además si estás en mitad de un salto, y ves que alguien viene a toda velocidad, no podrás concentrarte en salir de él, y lo más probable es que acabes en el hielo. A veces no podrás ni intentar el salto.
Hay afortunados a los que les da igual tener gente alrededor mientras están saltando, pero no todos somos así.

Para no formar un pelotón de patinadores dispuestos a saltar unos encima de otros, conviene coger velocidad por la mayor parte de pista posible.
Si tienes quince patinadores patinando alrededor de un círculo de cinco metros de radio, tendrán menos espacio que si ese radio fuera de 10 metros. Esto parece evidente. Los patinadores más rápidos deberían ir por fuera de ése círculo, más cerca de las vallas, puesto que necesitan más espacio y los más lentos, suelen hacer un círculo más pequeño. Si nadie se cruza con nadie, la cosa debería ir bien.
Si hay gente parada en la barandilla buscando un hueco para poder patinar tranquilamente, párate y déjales pasar, que también tienen derecho.

Mientras se hacen otros ejercicios como filos, pasos y ángeles, cada uno tiene su velocidad y hay que respetarlo. Personalmente me parece muy mal adelantar en estos ejercicios. Si la persona delante de nosotros es más lenta, hay que dejarle espacio. Sólo serán unos segundos de espera, y ambos haréis mejor el ejercicio, cada uno a su ritmo y sin estorbarse mutuamente.

A la hora de practicar piruetas, no suele haber problema porque cada patinador coge su huequito, y mientras no se mueva de ahí no hay problema. Claro que existe el traveling, pero eso es algo inevitable.
También depende de qué pirueta se esté haciendo. Una pirueta vertical, salvo problemas de centrado, no necesita el mismo espacio que una pirueta ángel volada.
Si por casualidad hubiera más patinadores que espacio, haciendo tu huequito demasiado pequeño, creo que es mejor hacer turnos. Uno hace su pirueta y otro lo mira mientras. Probablemente pienses, al igual que pensarías cuando dije que te pararas en la barandilla y dejaras paso a otros, que no merece la pena, que así haces la mitad de piruetas. Pero yo creo que se trata de hacer un entrenamiento de calidad y a gusto, sin miedo de cortarle el cuello a tu compañero, ni al revés.

Otra cosa a tener en cuenta, es que el patinador que practica su programa y cuya música está sonando siempre tiene preferencia. No importa lo que estés haciendo, si ese patinador pasa cerca de ti, deja lo que estés haciendo y apártate de su camino. Ese patinador sólo debería de estar concentrado en hacer su ejercicio, no de esquivar a quien se le ponga en medio. Por eso creo que es bueno saberse más o menos el patrón del programa de tus compañeros.

10 ago 2007

Trabajar la flexibilidad I. Cómo estirar

En su día prometí explicar cómo se trabaja la flexibilidad. En principio la respuesta es obvia: estirando.

Pero hay diferentes modos de estiramientos. No debe estirarse igual en un calentamiento, que en un enfriamiento tras el ejercicio, que para ganar flexibilidad. Aunque el movimiento sea el mismo, la duración de los ejercicios y la intensidad es distinta.

Hay desavenencias sobre cual es la mejor hora para practicar la flexibilidad. Mi opinión es que a última hora del día es buen momento, porque sueles acabar con el cuerpo tan relajado, que lo mejor que puedes hacer después es echarte a dormir.
Aunque otros opinan que es mejor al empezar el día, para tonificar los músculos antes de la jornada, pero yo creo que si se hacen pronto deberían ser flojitos, por lo que he dicho antes, así que para mejorar la flexibilidad no podrían ser.

Los estiramientos son muy beneficiosos si se hacen bien, pero pueden ser muy perjudiciales si no se hacen correctamente. Un estiramiento correcto no duele en ningún caso. Cuando estés practicando, debes sentir una sensación de estiramiento, una ligera tensión. Pero nunca debe convertirse en dolor. El dolor es la forma que el cuerpo tiene de indicar que algo no va bien. No debemos forzar hasta ese punto. Esto es muy importante, porque es muy fácil lesionarse cuando se hacen las cosas mal. Las fibras musculares se rompen y causan microscópicas lesiones que al cicatrizar vuelven al músculo rígido, consiguiendo el efecto contrario al deseado.
Además, existe un concepto llamado reflejo de estiramiento. Es el mecanismo que tienen los músculos para evitar estirarse demasiado, contrayéndolos cuando se fuerzan demasiado. Lo cual también genera el efecto contrario.

Es importante también hacer los ejercicios cuando se tenga tiempo. No hace falta mucho, pero sí hay que tener el suficiente. Si se tiene poco tiempo, se intentará hacer las cosas rápido y se acabará forzando. Además estirar debería ser un ejercicio relajante, y si estás pendiente del poco tiempo que te queda, no lo disfrutarás.

13 jul 2007

Comenzar con los ángeles

Tiempo hace ya que aprendimos a hacer los peces, y va siendo hora de conocer otras maneras de patinar.
Una palabra que suele venir a la mente cuando se oye "patinaje sobre hielo" es equilibrio. Y de las primeras figuras que aprendí fueron los ángeles.

Según el reglamento, un ángel o arabesca es aquella posición en la que la pierna libre está estirada y con el pie por encima de la cadera. Hay varias posiciones en las que ésto es posible, pero la más básica es con la pierna estirada atrás y el cuerpo un poco echado hacia adelante.

Generalmente se empieza a aprenderlo en línea recta, pero como ya dije una vez, el patinaje son todo curvas, asi que a medida que se va aprendiendo se debe empezar a hacer en líneas curvas. Lo que hay que hacer es estirar la pierna libre hacia atrás y elevarla, y para ello te ayudas inclinando el cuerpo hacia adelante. Éste es uno de los pocos movimientos en los que la pierna base está completamente estirada.

Aunque la tendencia cuando se aprende es a inclinar el cuerpo casi paralelo al hielo, y una vez ahí subir la pierna como se pueda, pero desde esa posición es casi imposible elevar la pierna a la horizontal si no se tiene una musculatura desarrollada.
El peso debe estar en el talón del pie base, porque si no, clavarás la sierra y lo único seguro en el mundo es que darás con los dientes en el hielo. Así que recuerda, el peso siempre atrás.

La pierna libre debería estar muy estirada. Se debe notar la tensión desde el glúteo hasta la punta del pie, y la cadera ligeramente abierta para que el pie apunte hacia arriba y no parezca que llevas un colgajo que sale de la pierna.

Los brazos es un tema aparte que me llevaría muchísimas entradas explicar, pero ahí va lo básico.
Para empezar, cuando vas en línea recta, lo mejor el llevarlos estirados y en cruz,
preparados para amortiguar posibles caídas. No es una postura muy artística, pero es bastante segura, que también es interesante.

Para cuando se hacen en curva, lo más importante técnicamente es la colocación de los hombros, pues eso te dará la dirección. Como norma general, si el ángel es exterior, el brazo contralateral a la pierna libre apuntará hacia delante, y el otro hacia atrás. Ésto es para que los hombros hagan mirar el torso hacia fuera del círculo que estamos dibujando como en la foto.
Si el ángel es interior, el torso también ha de mirar hacia afuera, así que el brazo contralateral a la pierna base apuntará hacia adelante esta vez.

Más adelante ya prestaremos más atención a la parte artística de la figura. Una norma simple y buena, es que el brazo de atrás esté paralelo a la pierna libre (suponiendo que ésta está por encima de la horizontal) y el brazo de delante en línea con el de atrás.
Más adelante
aprenderemos que los brazos no tienen por qué seguir a los hombros, pero siempre respetando que el torso mire hacia afuera, y tendremos más posibilidades artísticas.

17 jun 2007

Stage de Verano en Mahadahonda con Iñaki Arregui

Si estás interesado en seguir patinando este verano, quedan plazas libres en el Stage que Iñaki Arregui está organizando.

Consta de los horas de entrenamiento en el hielo, una de preparación física y otra hora de teoría.
Además Iñaki cuenta con el entrenador Juan Antonio Gómez, entrenador del Club de Hielo Txurri Berri para el entrenamiento en hielo, y de especialistas en el nuevo sistema de puntuación, técnicas de relajación y concentración, y dietética y nutrición para las clases teóricas.

Si no eres de Madrid puedes ponerte igualmente en contacto con Iñaki, porque pueden buscarte un alojamiento en casa de otro patinador.

Para más información consulta con Iñaki en su página web o mándale un e-mail.

14 jun 2007

El hielo no se derrite en verano

Ahora que terminó la temporada de competición, es momento para ir pensando en la siguiente. El verano es una buena época para entrenar, ya que no hay colegios y se puede entrenar más horas. La pega es que no hay dónde, puesto que casi todas las pistas cierran.

Así que ha llegado la época de los stages o intensivos de patinaje, esos cursos en los que te pasas fuera de casa desde las nueve de la mañana hasta las siete de la tarde entrenando tu deporte favorito. Me he tomado la licencia de coger un par de horas en transporte para el cálculo, puesto que, siguiendo las leyes de Murphy, la única pista que queda abierta es la que más lejos te pilla.

De todo ese tiempo, aproximadamente un tercio se hace en el hielo, pero también se aprovecha para hacer el trabajo de fuera del hielo que durante el año no puede hacerse todos los días: gimnasia (trabajo de resistencia, flexibilidad, fuerza y potencia), mejora de la expresión artística, preparar los programas de la próxima temporada y, si es posible, teoría y análisis de los entrenamientos o de las competiciones.

Poder analizar los entrenamientos es muy beneficioso, ya que, a diferencia de una clase de baile, en una pista de hielo no suele haber espejos, y el alumno que no está acostumbrado (porque no haya hecho nunca otra actividad, como por ejemplo el ballet), no suele saber si la posición que lleva es correcta o fuerte.

Entrenar tantas horas puede ser beneficioso (debería serlo), ya que hay mucho más tiempo al día para entrenará cada tipo de elemento y no sólo los quince minutos que se tienen en el entrenamiento de invierno, y eso si con suerte si se hace todos los días de entrenamiento. Por lo que al acabar el stage, la mejora en pasos o piruetas suele ser muy notable.

Por otro lado, el entrenar tantas horas puede suponer un desgaste importante, y al estar tan cansado es posible que no se rinda como se debiera. Por eso es importante comer y descansar bien, y tomarse las cosas con calma, y si te sientes cansado a mitad de un entrenamiento, decírselo al entrenador.
Creo que es mejor perder unos minutos de entrenamiento que irse con una lipotimia a casa.

Si no puedes ir a un stage, aprovecha las sesiones públicas de esa pista tan lejana. Te lo pasarás bien, entrenarás y estarás fresquito. Algunas además tienen sesiones nocturnas, y son un buen plan alternativo de diversión.

10 may 2007

Me he atascado

Llega un momento, que aunque no tiene por que pasarle a todo el mundo, puede llegar a ocurrir. Y es el tener la sensación de que no se avanza en el aprendizaje, que uno se ha quedado estancado en los mismos movimientos. Y no sólo puede ser aburrido, sino también frustrante.

Creo que el aprendizaje en el patinaje tiene tres fases.

La primera es la toma de contacto con el hielo. Aprender a mantenerse sobre dos finas cuchillas que resbalan y no parecer Charly Chaplin en el intento. La duración de esta etapa puede variar según la edad y las ganas que se tengan y básicamente acaba cuando se le ha perdido el miedo al hielo.

Después viene la fase de aprendizaje propiamente dicha. Se aprenden las bases técnicas que servirán para ir haciendo ejercicio más complicados. Por ejemplo se aprende cómo colocar el cuerpo, cómo hacer giros en un pie, cómo centrar una pirueta, cómo se distribuye el peso en el pie, cómo cambiar de filo, cómo darse impuso para saltar, cómo y cuándo se usa o no se usa la serreta, cómo cerrarte en el aire para girar más rápido, etc.
Una vez se han aprendido estas bases, el aprendizaje continúa bastante rápido. Si se sabe centrar bien una pirueta, es bastante fácil centrarla en cualquier posición; si se sabe como coger buen impulso para saltar y cómo girar en el aire, los saltos simples no deberían ser un problema; si se sabe el truco para girar en un solo pie, cambiar de filo y distribuir bien el peso del cuerpo, los treses, brackets, rockers y contra-rockings no tendrán ningún misterio.

Es muy importante que esta segunda fase se aprenda muy bien, porque determinará la calidad del patinaje que el patinador tendrá en un futuro.

La tercera fase es lo que yo llamo perfeccionamiento e innovación. Esto implica hacer lo pasos más rápidos, las piruetas con más vueltas, lo ángeles más bonitos, los saltos con más revoluciones, los filos más profundos... en definitiva aumentar la dificultad de las cosas que se hacen. Esta fase es más lenta y no tiene resultados tan espectacularmente rápidos como la segunda y durará lo que el patinador quiera.

Hay patinadores que llegan a un punto en el que les parece que no es necesario seguir aprendiendo. Por ejemplo, si tiene todos los saltos triples seguros y no le apetece partirse la crisma intentando los cuádruples. Otros patinadores los intentarán, y tan bueno es lo uno como lo otro. Habrá patinadores que inventen pasos o piruetas y otros intentarán perfeccionar lo que ya saben.

En esta fase puede llegar el desánimo del que hablaba al principio. Puede que a uno le parezca que ha tocado techo, que no puede aprender más cosas o que sus compañeros avanzan más rápido.
Para superarlo habría que ver si realmente no se está avanzando. Un claro ejemplo en el de no avanzar en saltos pero si que se avanza en lo demás. Puede que no se consiga ese doble o ese triple que trae de cabeza, pero a lo mejor has mejorado tus piruetas de una forma tan gradual que no te habías dado cuenta. Si estás en una situación similar, piensa en ello. Lo mismo te anima.

También puede ser que vaya siendo hora de cambiar de botas, o de afilar las cuchillas. Un equipamiento en mal estado puede ser muchas veces la causa del estancamiento. Conozco un caso de una mejora sorprendente después de afilar las cuchillas. Si la bota no es capaz de sujetar el tobillo, dificilmente podrás aguantar la salida de un gran salto.

18 abr 2007

Competitividad

El pasado fin de semana participé en mi primer campeonato de baile deportivo.
Como era mi primera competición y sabía que no iba a ganar, no me preocupé por ello e intenté disfrutar de la competición lo que pude.

Sabía que no quedaría mas allá del tercer puesto, salvo que las parejas que iban a estar por delante de mí tuvieran un fallo muy gordo, como que se emborracharan antes de salir a pista. Cosa que, obviamente, no sucedió.

Viendo estos resultados, y comparándolos con el patinaje llegué a la conclusión de que existen dos maneras de ganar, por méritos propios o por fallo ajeno.

Actualmente, y vistos los mundiales y europeos, cualquiera que haga un programa limpio puede ganar. Así que tampoco merece la pena hacer predicciones.
Antes, con el antiguo sistema de puntuación (el 6.0, del que hablaré) podías fallar y sin embargo remontar un programa si sabías improvisar.
Ahora parece que un fallo es insalvable, no sólo por la mala nota en el elemento fallado, sino porque si es una caida, además deduce, así que queda más retrasado en puntuación.

Y entre dos programas limpios, será el mejor el que gane, como debe ser.

Aunque todo el mundo quiere ganar. Si sabes que no eres el mejor pero quieres ganar ¿subconscientemente estarías deseando que tu rival falle? Piénsalo.
Si es de forma consciente es posible que no ames el deporte como deberías. El deporte implica superación, pero de uno mismo. Sólo cuando venzas las barreras que tú te pones, serás libre para poder superar cualquier cosa.

En este sentido me gustaba mucho un anuncio de un coche (no se cual, porque de los anuncios de coches nunca me acuerdo de la marca anunciante) en el que salían Iker Casillas y Ronaldiño, cada uno en frente del otro, uno tirando a puerta y el otro intentando parar el balón, y cada uno pensando en como superarse a sí mismo para la próxima vez. Creo que expresaba muy bien el significado de la palabra deporte.

7 mar 2007

¡Se acercan las competiciones infantiles!

Dentro de un par de semanas se celebrará el Torneo Bohadilla en Madrid.
A esta competición también se la llama de promoción, porque sólo participan patinadores de bajas edades y bajo nivel, desde iniciación hasta predebutante (que son los de participarán la semana siguiente como debutantes en el campeonato de Madrid).

Éste será para muchos niños, la primera competición de la temporada. Para otros, incluso, la primera competición de su vida. Es normal que haya nervios y trajín en las casas de los más peques. Se de algunos que llevaban un año esperándolo, como el turrón.

Pero, ¿cuantos niños ilusionados competirán? Muchos, que digo, muchísimos por categoría. Y la mayoría con niveles muy similares.
Si hay ocho superminis (menos de siete años) que pueden hacer apenas un par de saltos y una pirueta con un pie, ¿cómo saben los jueces a quién poner primero, segundo o quinto, y que sea justo? Según la gracia que te hagan.
Es muy difícil ser justo, pero no imposible. Aquí es donde el nivel artístico de los patinadores va a contar más que nunca, porque prácticamente es lo único que les diferencia a unos de otros.

Y no hace falta haber salido del Bolshoi para tener buen artístico. Yo creo que con que el niño sepa escuchar la música mientras patina, y que sepa dónde le marca la música cada movimiento sería suficiente.
No basta con patinar con una música de fondo, hay que patinar la música.
Para ésto vienen muy bien los odiados ejercicios de improvisación, donde los patinadores se inventan sobre la marcha la coreografía con música que pueden conocer o no, y hacen lo que saben y piensan que queda bien con la música.
Son odiados por el miedo a hacer el ridículo,
por el miedo a quedarse en blanco. Pero yo creo que deberían fomentarse. Así el patinador encuentra su estilo al no estar sujeto por una coreografía ya montada.
También se adquiere la capacidad de responder ante los nervios. Hay niños que de tan nerviosos están, se les olvida su programa. Creo que hay pocas cosas más frustrantes par aun entrenador que un niño que se te queda mirando en medio de su actuación con cara de "¿y ahora que viene?".
También es frustrante que se lo invente, no digo yo que no, pero al menos nadie más lo nota.

Luego está la calidad del patinaje, pero esa historia es mucho más larga.

7 feb 2007

"Si a los dieciseis años no tienes el doble axel, retírate"

Me da mucha pena ver que un patinador joven, y además bueno, lo deja. Y mucha más pena me da cuando la causa es porque se ve superado por otro patinador.
En una conversación con otros patinadores salió el tema de que una pequeña promesa del patinaje, de doce años, había sacado el doble axel. Y yo me alegré mucho por ella.
Para los que no entiendan de patinaje, el doble axel es un salto que más o menos marca la diferencia de nivel entre la segunda categoría, y la primera o categoría internacional (ISU).

A su vez nos enteramos de que otra patinadora lo había dejado. Al preguntar la causa, se nos dijo que fue porque la pequeña promesa había sacado el doble axel. Es muy probable que hubiera otras causas, y espero que fuera así, porque si no es muy triste.

Se supone que se practica un deporte (éste en particular) porque te gusta, por superarte a ti mismo. Alguien me dijo que algo que no es difícil, no es divertido. Y estoy de acuerdo. Yo patino porque me supone un reto, no para ganar medallas. Y si alguien piensa que va a llegar a algo en el mundo del patinaje, mejor que se lo piense dos veces. En este país es muy difícil.
A lo más que se a podido aspirar es a ser campeón de España, y a una vigésimo algo plaza en una competición internacional. Salvo alguna excepción, por supuesto.

Luego está el tema de la edad. Yo empecé a patinar a los 16 años, edad a la que se retiran los patinadores en España generalmente. A esa edad podía saber qué era lo que quería hacer, y no tenía que depender de mis padres para ir a la pista.
Desde luego aún no he pensado en la retirada, todavía me queda mucho por aprender. Algo muy malo tendría que ocurrirme para que lo deje. Ahora tengo 22 años y aún no tengo todos los dobles ¿y qué? ya los sacaré.

Pero me duelen las opiniones como las del título. Me duele que sea una opinión generalizada, las personas mayores (parece que tengo 95 años) no cabemos en este mundillo. Posiblemente este año no pueda ni competir, porque quieren quitar
la categoría "veteranos" de las competiciones regionales.
Si fuera yo sola todavía, pero somos bastantes los mayores de 18 años a los que nos gusta patinar y que queremos demostrar en una competición lo que sabemos hacer.
En la última competición con categoría "veteranos", el campeonato de Horaleza en Madrid, pude ver el mismo nivel o mayor que en categorías superiores pero de patinadores más jóvenes, y esto me parece injusto.

Pero ésto no ocurre sólo en mi categoría. La categoría senior 2ª está casi desierta. No se les apoya, y así ¿cómo va a haber alguien en la categoría senior ISU o absoluta? Ahí sólo están los que fueron junior ISU y se hicieron mayores, porque de la otra forma, que es pasando de senior segunda a ISU, se te quitan las ganas.
La categoría senior 3ª o senior regional, creo que ni existe, porque muchos de los veteranos tienen nivel más que necesario para estar ahí, si lo comparamos con el de otras categorías regionales.

En otros países hay una modalidad de patinaje que es el patinaje adulto (adult skating) para personas que empezaron tarde, o que lo dejaron y quieren volver con edades entre los 28 y los 71 años. Pero aquí nunca la he oido ni mencionar.

1 feb 2007

Peces

Hay dos maneras de desplazarse sobre el hielo. Sobre los dos pies y sobre un pie. Luego hay una tercera que es con cualquier otra parte del cuerpo distinta de los pies, pero ésta última la evitaremos lo más posible.

Muy pocas veces se utilizan ambos pies a la vez para patinar. Siempre hay una pierna base, que es la que patina y una pierna libre que es la que no patina en ese momento. Una de esas veces, es al hacer los llamados peces o limones.

El movimiento parece muy sencillo: alejar y acercar los pies dibujando en el hielo la forma de un limón.
Cuando se practican por primera vez, uno se da cuenta de dos cosas.
La primera es que no teníamos las piernas lo suficientemente flexionadas, y la segunda es que existen unos músculos llamados adductores que sabíamos que estaban ahí, pero no sabíamos para que servían.

Vamos a ver cómo se hace.
Nos colocamos en la postura básica con los pies juntos. Que las rodillas estén dobladas es muy importante.
Separamos las puntas de los pies en primer lugar y después comenzamos a abrir las piernas. Un inciso: piensa bien lo que estás haciendo. Debes controlar el movimiento. Hasta aquí el movimiento es muy sencillo y las piernas se van casi solas, además estamos avanzando.
Vamos a procurar que el movimiento del cuerpo sea sólo hacia adelante, y no de arriba a abajo. Para ello, a medida que abrimos las piernas estiraremos las rodillas sin llegar a estirarlas completamente. Como se supone que hemos controlado el movimiento, hemos hecho el paso corto y no tendrán que estirarse mucho.

Ahora llega lo divertido. Apuntaremos con las puntas hacia dentro y juntaremos los pies. Es aquí donde conoceremos a nuestros amigos los adductores. Hay que hacer mucha fuerza para cerrar las piernas. Ayuda mucho el ir doblando las rodillas y así llegar a la postura básica otra vez.
Cuando lo hayamos conseguido, habremos dibujado sobre el hielo un limón. Después volveremos a empezar separando de nuevo las puntas de los pies.

Cuando hayamos adquirido destreza con los peces, podremos incluso coger velocidad con ellos. Pero no nos acostumbremos, porque sólo son un paso previo para aprender otras cosas más complicadas y posiblemente no los volvamos a usar.

31 ene 2007

Postura básica

Una vez estamos dentro del hielo con los patines puestos, lo normal sería preguntarse ¿y ahora qué? Lo primero, al igual que al leer o caminar, es tener una postura correcta para evitar dolores y tensiones indeseados.
La postura básica para empezar a patinar es la siguiente.

Se ha de mantener la espalda recta y la posición erguida, evitando inclinarse hacia adelante. Si nos echamos hacia delante, al cabo de media hora o menos incluso, nos dolerá la espalda.
Para evitarlo intentaremos mirar hacia el frente, aunque sea difícil, y así además miraremos por donde vamos. También ayuda el tener los abdominales contraídos, pero esto es opcional.
Los brazos han de estar estirados y con las palmas de las manos hacia abajo. En caso de “accidente” agradeceremos que estén ahí.
Procuraremos mantener los hombros abajo, ya que de lo contrario los músculos posteriores del cuello y superiores de la espalda nos dolerán también.

Las rodillas estarán ligeramente flexionadas. Ésto nos da estabilidad y equilibrio. Además nos ayudará a no poner el peso en la punta de los pies, que es lo que sale hacer de manera natural debido a la curvatura de la cuchilla, evitando así clavar las sierras de las cuchillas en el hielo y caernos de frente (este es uno de los accidentes a los que me refería antes). También podemos intentar levantar las puntas de los pies hacia el empeine de la bota, como si quisiéramos tocar los cordones con los dedos, aunque esto último cuesta más.


Así contado, parece complicado y hasta peligroso, pero no lo es. Nos ayudará a que nuestro patinaje sea seguro y más fácil. A medida que nos acostumbremos a esta postura, nos costará menos patinar, al igual que nos fue costando menos caminar o ir en bicicleta.

16 ene 2007

La técnica del patinaje

Voy a dedicar algunos post a explicar la técnica del patinaje. Para ello lo voy a dividir en cinco apartados. A saber:


  • Iniciación y Bases

  • Saltos

  • Piruetas

  • Pasos

  • Filos y equilibrios
Voy a intentar explicar cómo se hacen, los fallos más frecuentes, qué buscan los jueces o cómo valorarlos, etc. Así que voy a estar ocupada en esto los próximas semanas.

20 dic 2006

Ayer vi el Cascanueces

Ayer pude ver el Cascanueces sobre hielo en el palacio de los deportes de Madrid, interpretado por el ballet estatal sobre hielo de San Petersburgo.

Me encantó. A pesar de que la historia del Cascanueces no me gusta mucho, cada vez que la veo bien interpretada, me emociona.
Y desde luego que estaba bien interpretada y coreografiada. Con una sincronización perfecta entre los bailarines en las partes en grupo, y una muy buena técnica en las partes individuales y dúos.

El ballet se divide en dos actos, el primero empieza con Drosselmeyer en su taller, presentándonos a sus autómatas, y continúa con la fiesta del día de nochevieja en casa de la familia Stahlbaum, con los juegos de los niños con sus jugetes nuevos. Cuando llega la noche y la oscuridad invade la casa, el rey de los ratones y su ejército aparecen e intentan acabar con el cascanueces, pero son vencidos con ayuda de Clara.
Agradecido, el Cascanueces, convertido en príncipe, invita a Clara al país nevado donde bailan los copos de nieve.

El segundo acto lo llenan los divertimentos que componen el espectáculo celebrado en honor de Clara y el Príncipe. La danza española, la danza china, la danza árabe, la danza rusa, el vals de las flores y un paso a dos entre los protagonistas, todo ello con una técnica de patinaje excelente.

Merece la pena ir a verlo, eso sí, si consigues butacas centradas, porque si ni, casi no verás la mitad del escenario. Me parece increible que las entradas de los laterales costaran lo mismo que las entradas centradas, y que ni siquiera hayan avisado en ninguna parte que tenían la visibilidad reducida.

Yo imaginaba que el escenario sería como en la mayoría de espectáculos sobre hielo, es decir, la pista en medio de las gradas y con el espectáculo hecho para la gente que se sitúa en el perímetro. En lugar de eso, la pista está como metida dentro de una caja, por lo que en los laterales no se ve el escenario entero, ni siquiera un 70% de la superficie del hielo.

Otra cuestión derivada de la anterior, es que los cañones de luz estaban situados por fuera de la caja, y no podían iluminar todos los movimientos de los patinadores. Una chapuza en ese sentido, vamos.

Conclusión, un buen espectáculo pero una mala organización del mismo.

3 dic 2006

Grand Prix

Si habéis visto patinaje sobre hielo en televisión en éste último mes seguramente hayáis visto las pruebas del Grand Prix, que son las que han echado.

Esta competición consta de seis campeonatos, y cada patinador o pareja puede presentarse a dos de ellos. Se asignan puntos según la clasificación obtenida en cada uno de ellos, y los que más puntos tengan pasan a la final. Además, los que llegaron a la final el año anterior pueden participar en una tercera prueba, no para ganar puntos, sino para recibir un premio económico, ya que estas pruebas están bien pagadas.

Las pruebas este año han sido el skate America en Estados Unidos, el skate Canada, en Canadá, la copa de China, el trofeo Eric Bombad, en Francia (antes conocido como trofeo Lalique), la copa de Rusia y el trofeo NHK de Japón.
Antes existía la copa de Sparkasen en Alemania, en lugar de la copa de China.

Este año la final será en San Petersburgo del 14 al 17 de diciembre, y competirán los seis mejores patinadores o parejas de cada categoría.

Generalmente para participar en estas pruebas se intenta no competir con tus rivales directos, y conseguir más puntos de esta forma. De esta manera es inusual ver duelos directos entre patinadores que aspiran a las primeras plazas del ranking mundial. Pero los veremos en la final.

19 nov 2006

Cascanueces sobre hielo

Estas navidades podremos disfrutar en Madrid de dos versiones de éste clásico del ballet, sobre hielo.

La primera será la producida por el club legahielo, en el palacio de hielo de Leganés, en la que participarán casi todos los patinadores de dicho club.
Está previsto que sea el día 20 de diciembre, y toda la información está en la página del club.

Otra versión será la del ballet sobre hielo de San Petersburgo, que estarán en el palacio de los deportes desde el día 19 al 23. Puedes comprar las entadas en el corte inglés, por servicaixa y el mismo día en el palacio.

23 oct 2006

Elegir tus primeras botas

Si has descubierto que éste es tu deporte, seguramente estarás pensando en comprarte tus propios patines.
En ese caso lo primero que deberías hacer es dejarte asesorar por tu profesor. Él sabrá tu nivel y lo que puedes esperar de unos patines para elegir un modelo u otro.
En España puedes encontrar la marca RISPORT muy fácilmente, en cualquier tienda de patinaje (en Madrid hay unas cuantas, y en el resto de España, supongo que alguna habrá. Siempre puedes preguntar a compañeros). Hay otras marcas que no son mejores ni peores, pero que no se encuentran tan fácilmente. Lo mismo haces un viaje a Canadá y encuentras otras marcas diferentes, y si vas a Rusia, otras.
Escoge una bota que se adapte a tu pie, tiene que ser de tu número. Ahora bien, los patines tienen su numeración propia, que suele ser en milímetros (yo calzo un 40 de zapato y un 265 de patín). ¿Cómo no marearse en éste baile de cifras? Con el patín sin cordones, echa el pie lo más adelante que puedas dentro de la bota. Ahora intenta meter un dedo entre el talón del pie y la parte de atrás del patín. Tienes que poder meterlo con un poquito de dificultad, es decir, que sobre un centímetro y medio más o menos.
Ten también en cuenta que existen varios anchos de patín, y que tienes que coger el que más se adapte a tu pie.
En niños pequeños es frecuente comprar un patín cuatro números más grande para no tener que cambiarlos cada vez que le crezca el pie. Yo no lo recomiendo. Se que no se puede estar comprando un patín nuevo cada dos por tres, es algo que pocas economías pueden soportar. Pero seguramente existan en la pista mercados de segunda mano, donde puedas comprar unos patines más baratos y/o vender los viejos para financiar la compra de unos de primera mano. A estas edades no suelen usarse mucho tiempo y no tienen por que estar en mal estado. Si no hay un mercado, puedes ponerte en contacto con otros padres y crearlo, ya que seguramente haya más niños en la misma situación.

Cómpralos de piel porque los patines están hechos para un pie estandard que puede ser diferente de un pie real (y es muy probable), tu pie. Tendrás que adaptar la bota, y el cuero es lo que mejor se moldea. Exactamente igual que unos zapatos nuevos.

Alquilar patines

Para comenzar a patinar lo primero que tienes que hacer, obviamente es calzarte unos patines. Tienes dos opciones: alquilarlos en la pista o comprarte los tuyos propios.

Yo no recomendaría a un principiante comprarse sus propios patines hasta dos o cinco meses después de comenzar, ya que no son baratos, y si por algún motivo descubres que este deporte no te va, tendrás en el armario un par de bonitos y caros patines.

Siempre se recomienda elegir unos patines de alquiler un par de tallas más grandes. La razón es muy sencilla. Estos patines están fabricados para ser usados por muchas personas y son muy duros, y coger un patín de tu talla para dos o tres horas que pueda durar una sesión pública es una tortura innecesaria para tus desacostumbrados pies. Pero para dar clases, un patín grande no te permitirá saber dónde está tu peso exactamente y te hará avanzar más despacio. Aún así, cógelos grandes.

Usa siempre las bolsas de plástico que se proporcionan en la pista, si no las hubiera, usa un par de bolsas de la compra, que aunque menos cómodas serán más higiénicas que no llevar nada.

Después de patinar sería también recomendable cambiarse de calcetines antes de ponerte el calzado de calle.

Luego hablaré de las pautas a tener en cuenta al elegir patines propios.

21 sept 2006

Beneficios del patinaje (II)

Ya hablé en otro post sobre algunos beneficios que tiene el patinaje, como son la resistencia, la fuerza o el equilibrio.

Ahora le toca el turno a cualidades como la flexibilidad. Realmente no es que el patinaje te ayude a ser más flexible, sino que una buena flexibilidad mejorará tu patinaje.
La flexibilidad hay que trabajarla mucho, ya que, junto con la resistencia, es una de las cualidades que antes se pierden, aunque también son de las que mejor responden al trabajo diario y de las que antes se recuperan.
Ser "flexible como un junco" tiene sus ventajas.

  • -Permite hacer movimientos más libres, al aumentar la amplitud de éstos.
  • -Una cuarta parte de las lesiones musculares se producen por falta de flexibilidad, tanto en deportistas como en no deportistas.
  • -Ayuda a tener unos músculos tonificados, reduciendo la tensión muscular y favoreciendo la recuperación entre sesiones de entrenamiento.
Una buena coordinación también es importante. Permite hacer movimientos más fluidos y complicados. Controlar tu cuerpo, saber en cada momento qué estás haciendo con él, mejorará tu autoestima, ya que eres tú quien controla el cuerpo, y no al revés.

Por último, y para mí muy importante, es que te ayuda a ser creativo. Inventar movimientos nuevos o crear coreografías es una forma tan válida como otra cualquiera de expresarse artísticamente. Ser capaz de expresar emociones y sentimientos sólo con ayuda de la música y del propio cuerpo es una sensación muy gratificante.

Más adelante explicaré como conseguir alguna de estas cualidades.